La verdad que empiezo a escribir esto 3 minutos antes de que termine el partido, y ya ni caliente ni chivado, solamente triste y amargado. Es el colmo que pasen éstas cosas, parece que (como en la economía argentina) siempre cometemos los mismos errores a lo largo de la historia. Y para varear, 22 goles en 11 partidos, casi un (anti)record.
Primero, Boca es dos equipos, y lo demostró a lo largo de todo el torneo y oootra vez vuelve a pasar. El PT tuvo por lo menos 5 llegadas claras de gol, y con algo de mala suerte y mala definición sólo terminó 1 – 0. Pero venía bien, era promisorio el asunto. Segundo tiempo, un papelón desde el minuto cuarenta, donde ya te empatan de forma bastante pelotuda, y a los 10 minutos por otra imbecilidad en el fondo salís abajo 2 – 1. Y después la nada misma, 30 minutos de desbande por todos lados. El fiel reflejo del torneo. Menos mal que no me deje llevar por la cebadez del partido contra River, esperando a ver como era la reacción del equipo hoy… me demostré a mi mismo que tenía razón: valía la pena esperar para ver que un resultado no cambia nada las cosas.
Segundo, los “históricos”. Basta. Basta. Basta. No se puede ser rehén de un jugador, porque la camiseta de Boca está por encima de todos los jugadores. Si no tocás la pelota en todo el partido, se juega con uno menos. Y ya ni siquiera el hecho de hacer un gol cambia eso, como está Boca no alcanza con eso, no se puede dar el lujo de jugar con 10. Pero lo peor es que si te sacan, tenés que mancarte una semana de puterío mediático, de que está mal, que son históricos… Bien afuera estuvieron Abondan e Ibarra, y espero que en Junio sean otros tantos, no se puede tener gente que quiera estar por encima de la camiseta. Los nombres pasan, la pasión no.
Estoy re caliente ahora, se me paso la amargura ya, se pueden morir todos…
Saludos
PD: el Boca – River, por supuesto, la cancha estaba llena. No labura nadie?
domingo, 28 de marzo de 2010
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